sábado, 12 de diciembre de 2009

10 “verbos” del Beato Santiago Alberione para meditar

CAMINAR

¡En camino, Hijas de San Pablo!
Felices los pasos de quien lleva el Evangelio, de quien lleva la paz.
¡Felices las comunicadoras de Dios!
Hoy el mundo ha cambiado y nosotros, para caminar con el mundo, debemos ponernos al día: todos los medios, todo lo que sirve para comunicar el Evangelio.

COMUNICAR
San Pablo ha cumplido la obra de comunicar a Jesucristo.
Nuestra Familia fue suscitada para continuar su obra, para ser Pablo viviente hoy. Nuestro apostolado requiere antes la ciencia común y después la ciencia de la comunicación.
El espíritu pastoral es comunicar a Jesucristo, como él dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida.”.

DIFUNDIR
La difusión es evangelización. Es la continuación del ministerio público de Jesús “Para eso he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad” (Jn18,37).
Sin la difusión, el apostolado de la prensa es como una lámpara debajo del celemín.

EDITAR
¡Edidit Salvatorem, dice la liturgia de la Virgen Santísima!
La gloria de Dios y la salvación de los hombres: este es el fin del apostolado de las ediciones.

FORMAR

Para formar se necesita el saber, el querer y el buen criterio.
Jesús formó a sus apóstoles comunicándoles una doctrina celestial, interponiendo el ejemplo de una vida santa y orando incesantemente por ellos.

TRABAJAR
Dios mismo trabaja para quienes trabajan por Él. Por lo tanto estar siempre dispuestos a hacer como si todo dependiera de nosotros; y orar y esperar en el Señor como si todo dependiera de Él.

ORGANIZAR
Organizar el bien. Las organizaciones tienen una gran fuerza. Cada uno puede ser un santo, pero solo es una pequeña rama.
Todos deben estar de acuerdo como los artistas que presentan una bella opera.

PREDICAR
Predicar es comunicar a Jesús Maestro Camino, Verdad y Vida.
Las máquinas son púlpitos, como las iglesias, los operadores (son) los predicadores: es éste el sentido nuevo e inusitado que toman las cosas.

ORAR
A poca oración corresponde poco progreso.
Hasta que no se considere necesaria la oración, como el pan y el aire para vivir, seremos insuficientes, vacíos, volubles.
La oración es el alma de todo apostolado.

ESCRIBIR
Es el apostolado de la pluma. Hacerse pluma y boca de Dios, por Jesucristo Nuestro Maestro.
Escribir es obra de misericordia espiritual para “nuestros pobres”, aquellos que están “privados de la sabiduría de Dios”.

sábado, 5 de diciembre de 2009

TAN PEQUEÑOS Y FRÁGILES, Y SIN EMBARGO…


Al creyente incierto le puede nacer dentro esta pregunta: “¿Qué tiene que ver el misterio del Nacimiento de Jesús con nosotros, conmigo?”.

Ciertamente, es bello y conmovedor preparar el pesebre. Nadie es inmune a la fascinación de la Navidad y sin embargo parece ser más una bella historia para niños que un acontecimiento que tiene el poder de cambiar la vida de hoy e incidir sobre la condición de cada ser humano, aún a distancia de dos milenios. San Agustín, que de las cosas de Dios era un entendedor refinado, escribe: “Levántate de nuevo hombre, por ti Dios se hizo hombre”. Se dirige a todos y a cada uno, declarando que existe un nexo inseparable entre Jesús y la capacitad de comprender, acoger y acrecentar la propia condición y el propio modo de estar en el mundo.

Si Dios no desprecia la precariedad y la debilidad que caracteriza la vida del hombre, el hombre, a través de los ojos y la acción de Dios, puede lograr un nuevo respeto para consigo mismo. Se puede descubrir ser personas con grandes o pequeñas dotes, con muchas cualidades y muchos defectos, pero todo puede transformarse en oportunidad para “levantarse de nuevo” e ir hacia la condición más noble. En vez de amargarse por las imperfecciones y por todo lo que no se tiene, o no se tiene en abundancia, se siente estimulado a trasformar la propia insuficiencia en energía para cambiar. Descubrirse ignorante, impulsa a aprender. Saber que el tiempo de la vida es limitado, impulsa a valorizar cada instante, aún el más difícil. Admitir que a menudo estamos encerrados en nosotros mismos, impulsa a abrirse. Si los lazos están frágiles o sin vigor, pueden ser revigorizados.

El camino que la Iglesia propone para llegar a la Navidad, es un tiempo de encuentro con el Dios que ama a su creatura, y por esto es tiempo de descubrimiento gozoso de la grandeza del hombre. Es un tiempo en el que la preparación a la fiesta de la familia se transforma en camino para la “preparación” de una renovada estima para el ser humano. Con el tiempo de adviento, el creyente (y no sólo él) puede abrir una empresa en la que nunca se dejará de construir una humanidad mejor.

Autor: Valeria Boldini

Fuente: www.paoline.org

sábado, 28 de noviembre de 2009

Un nuevo Adviento de esperanza

"Dios, tú has querido hacerte esperar por mucho tiempo, un largo adviento. A mi no me gusta esperar. No me gusta esperar en las filas. No me gusta esperar mi turno. No me gusta esperar el tren. No me gusta esperar antes de juzgar. No me gusta esperar el momento oportuno. No me gusta esperar un día más. No me gusta esperar porque no tengo tiempo y no vivo que el momento presente"

En esta oración del padre Jean Debruynne, francés, autor espiritual contemporáneo, encontramos uno de los rasgos característicos del tiempo litúrgico que se acerca: la espera. En los ritmos acelerados de nuestra sociedad, a menudo no tenemos la paciencia de esperar, el tiempo se nos escapa y nunca es suficiente, pero a la humanidad que ya no tiene tiempo para Dios, "Él ofrece otro tiempo, un nuevo espacio para volver a entrar en sí misma, para reemprender el camino, para volver a encontrar el sentido de la esperanza” (Benedicto XVI).

Es siempre el Señor quien viene al encuentro de la humanidad, que quiere entrar en nuestra vida para volver a darnos la esperanza en un futuro abierto a la eternidad de Dios. La esperanza es el hilo conductor que marca el tiempo del Adviento.

Estamos invitadas a volver a aprender el lenguaje de la esperanza en la filigrana de nuestro vivir cotidiano a fin de que, envueltas por la gracia divina, manifestemos el rostro y el corazón de Dios con nuestra vida y misión.

Durante este tiempo litúrgico el Maestro nos solicita a levantarnos, a despertarnos para comenzar, como Pablo en el camino de Damasco, una vida renovada, convencidas de haber recibido el don de participar en la realización del designio salvífico de Dios para el mundo. Por este motivo tenemos cuatro expresiones que nos sugiere la Palabra de los cuatro domingos de Adviento, precedidos por la Palabra profética “levántate” que acompaña nuestro itinerario de rediseñación. Serán las cuatro “estrellas” que iluminarán las semanas que viviremos con una espera vigilante y gozosa del Hijo de Dios.

1. Levántate, Dios viene como Redentor. La historia de la salvación nos recuerda que la liberación del pecado y del mal no es posible sin la intervención de Dios, que revela su presencia fiel día tras día. Con gozo vamos al encuentro del Redentor que viene a salvarnos y a “realizar las promesas” hechas a su pueblo.

2. Levántate, Dios viene para que regreses a Él. La irrupción de Dios cambia el curso de los acontecimientos y en Jesús nos abre un camino nuevo para hacernos salir del desierto y entrar en la vida verdadera. Reconozcamos nuestra lejanía de Él y abramos con confianza las puertas de nuestro corazón al Señor que viene.

3. Levántate, Dios viene para hacerte feliz. En la cultura de lo efímero los medios de comunicación y las leyes del mercado prometen una felicidad que viene sobre todo de la posesión de muchas cosas. Pero la alegría cristiana encuentra su fundamento en la certeza que Dios está cerca, está conmigo, está con nosotros, en cada circunstancia de la vida.

4. Levántate, Dios viene para vivir con nosotros. Jesús entra en el tiempo por medio de María. El Verbo de Dios se hace tan cercano que se viste de nuestra misma carne para habitar en personas vivas. Miremos a María que con su sí en la fe se convierte en morada del altísimo. En ella, icono de la nueva creación, Dios viene a estar con nosotros para siempre.

Queridas hermanas, preparémonos a recibir en nuestra vida a Jesús,
Verbo eterno hecho carne, en escucha orante de la Palabra y en la sobriedad.

Les deseo un profundo camino de Adviento en la esperanza de un nuevo y fecundo tiempo para continuar siendo, como el Beato Alberione, testigos convencidos, creíbles y eficaces del Señor que viene cada día.

Tomado de la carta de Sor M. Antonieta Bruscato. superiora general. Texto completo aqui.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Vitaminas para la bondad


El violín...

Se cuenta que un pobre hombre se ganaba la vida con un viejo violín. Iba por todos los pueblos, comenzaba a tocar y al final pasaba entre la concurrencia con un viejo sombrero con la esperanza de que algún día se llenara.

Cierto día comenzó a tocar como de costumbre. Se reunió la gente y salió lo de siempre: Unos ruidos más o menos armoniosos. No daba para más ni el violín, ni el violinista.

Acertó a pasar por allí un famoso compositor y virtuoso del violín. Con una mirada lo valoró, tomó el violín, lo afinó, lo preparó... y tocó una pieza asombrosamente bella. El mismo dueño estaba admirado e iba diciendo de un lado a otro: "Es mi violín..."

No es difícil que, profundizando en nosotros mismos, nos demos cuenta que no estamos rindiendo al máximo de nuestras posibilidades, somos como ese viejo violín estropeado, nos falta incluso una cuerda y, además, con frecuencia desafinamos. Qué diferencia cuando dejamos que ese gran compositor, Dios, nos afine, nos arregle, ponga esa cuerda que hace falta, quedamos sorprendidos de las posibilidades que había encerradas en nuestra existencia. Comprobamos que nuestra vida es bella y grandiosa, que somos instrumentos perfectibles y, si nos proponemos ser mejores, lucharemos constante e incansablemente por llegar a ser un violín cada vez mejor afinado.
Si tenemos fe, colocándonos en las manos de Dios, seremos los mejores violinistas y si confiamos en su providencia, mayores triunfos hemos de ver y descubrir.

Fuente: Vitaminas diarias para el Espíritu. Humberto A. Agudelo C. Editorial Paulinas

viernes, 6 de noviembre de 2009

«Quitar el crucifijo de las escuelas», lo estableció el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos de Estrasburgo

El Tribunal Europeo, acogiendo la solicitud de una italiana de origen finlandés, define la presencia del crucifijo en las aulas italianas «una violación a la libertad de los padres de educar a sus hijos según sus convicciones». Es el primer caso que llega al Tribunal Europeo.


El Vaticano manifestó «estupor y pesar» por una decisión definida «errónea y miope». El portavoz de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi, se refirió con estos términos en una entrevista a la Radio Vaticana y al Tg1. El Crucifijo ha sido siempre un signo de ofrecimiento de amor de Dios y de unión y acogida para toda la humanidad. Lamento que sea considerado como un signo de división, de exclusión o de limitación de la libertad. No es así, y tampoco es el sentir común de nuestra gente. En particular es grave querer marginar del mundo educativo un signo fundamental de la importancia de los valores religiosos en la historia y en la cultura italiana.

La religión aporta una preciosa contribución para la formación y el crecimiento moral de las personas, y es un componente esencial de nuestra civilización. Es erróneo y miope desear excluirla de la realidad educativa. Sorprende además que un Tribunal Europeo intervenga seriamente en una materia muy profundamente ligada a la identidad histórica, cultural y espiritual del pueblo italiano. No es este el camino por el que se atrae a amar y compartir más la idea europea, que, como católicos italianos, hemos sostenido fuertemente desde sus orígenes. Parece que se quiera desconocer el papel del cristianismo en la formación de la identidad europea, cuando en cambio ha sido y sigue siendo esencial.

lunes, 19 de octubre de 2009

61ª edición de la Feria internacional del Libro en Frankfurt

La ciudad de Frankfurt, fue el lugar donde se dieron cita del 14 al domingo 18 de octubre, todos los que por diversos motivos se ocupan de libros. En dicha ciudad alemana se llevó a cabo la 61ª edición de la Feria internacional del Libro, el evento máximo del mercado editorial mundial.

Nuestra marca estuvo representada por la producción de algunos Países de los cinco continentes: Italia, España, Portugal, Inglaterra, República Ceca, Brasil, SAL en representación de los Países de lengua española de América Latina, India, Japón y África.

Fué una gran ocasión de confrontación y de intercambio también entre nosotras Paulinas, y así como para consolidar vínculos de colaboración y de coparticipación. Una semana intensa de libros y subsidios, de encuentros, de búsqueda de buenas propuestas, de ocasiones para mostrar la calidad de nuestra editorial y para dar testimonio del compromiso de anunciar el Evangelio en las diversas lenguas y culturas. Fuente: www.paoline.org

viernes, 9 de octubre de 2009

Tema Jornada Mundial Comunicaciones Sociales 2010

El sacerdote y la pastoral en el mundo digital: los nuevos medios al servicio de la Palabra es el tema elegido por Benedicto XVI para la 44ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales.

El Papa en su Mensaje, que será presentado el 24 de enero, fiesta de san Francisco de Sales, patrono de los periodistas, "quiere invitar de modo particular a los sacerdotes, en el transcurso de este Año Sacerdotal y después de la celebración de la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, a considerar sobre los medios como un posible y grande recurso para su ministerio al servicio de la Palabra y quiere decir una palabra de aliento para afrontar los retos que nacen de la nueva cultura digital".

Fuente: Paoline OnLine. Boletín N° 16

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Estudiante de Lic. en Administración de Empresas en la Mención de Informática de la UNESR. Lider del departamento de Atención al Cliente de Tecnología Cima 24, CA. Amante de las carreras, la natación y el Mar.